Ese momento de la historia en que la industria más desprestigiada salvó al mundo

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Ese momento de la historia en que la industria más desprestigiada salvó al mundo

06/01/2021 – 10:30:00 por Fabio Baccaglioni
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Vamos con título polémico para armar bardo porque, vamos, es divertido y para esto estamos en enero. Ya se, todavía no estamos salvados, muy lejos de eso, pero si vamos a trollear mejor hacer una afirmación contundente en el título.

Una de las industrias con peor fama de la humanidad está siendo la salvadora de ésta, parece un chiste, parece broma, pero el más fanático anti sistema se está revolviendo buscando excusas.

¿Y ahora?

Las vacunas son un negocio

El slogan más conocido de los antivacunas es su veneno, las vacunas son un negocio, tan negocio resultaron ser que decenas de farmacéuticas, gobiernos y universidades coordinaron presupuestos multimillonarios para crear vacunas.

El capitalismo funcionó por primera vez en mucho tiempo logrando que la competencia y la urgencia permitieran no una sino varias vacunas contra el COVID19 en tiempo récord.

¿Fue el negocio lo que salvó a la humanidad? ¿Fue el capitalismo salvaje? ¿La inhumana desesperación por más y más? Bueno, un poco sí.

Sin este esquema bastante liberal y animal no se podría haber llegado a una vacuna en menos de un año. La desesperación llevó no sólo a invertir como locos sino a probar métodos que antes se habían descartado por demasiado temerarios o sencillamenete fantasiosos.

Crear vacunas por ARN mensajero no entraba en la cabeza de muchos pero, de pronto, la urgencia y la visión de negocios precipitó la idea ¿Y si la usamos? Y aquí estamos, con ARN mensajero en al menos dos de las vacunas aprobadas mientras escribo este artículo (Pfizer y Moderna).

¿Las vacunas son siempre un negocio?

El mito del conspiranoico indica que las vacunas dan mucho dinero pero hay un detalle que omiten siempre: la vacuna se da y listo. Siempre es más negocio vender ibuprofeno o algún medicamento que se usa repetitivamente.

Pero una vacuna para una enfermedad novedosa y pandémica obviamente será un negocio pero también un gran riesgo.

Por ejemplo aquí en este gráfico de la BBC  podemos ver cuánto se ha invertido en cada una, recuerden que billón sería mil millones en nuestro uso.

Tomo como ejemplo a AstraZeneca con 8190 millones invertidos, la mayoría privados, y con un par de errores de metodología lograron que su vacuna se desprestigiara y tuviera que volver atrás en las aprobaciones. Pero ahora con la aprobación toda esa inversión vuelve a tener sentido.

Moderna y Pfizer, que gastaron menos ambas juntas en comparación, le estan sacando ventaja. Sí, hubo negocio, pero riesgo y el riesgo puede llevar a pérdidas. El cálculo de riesgos es toda una disciplina, bastante compleja, futurología y encima con dinero.

A la larga, y con la necesidad de vacunar al planeta, se puede recuperar y todo dependerá de la capacidad de producción.

No son menores las inversiones de Novavax, SinoVac, Curevac y Johnson & Johnson, es mucho dinero y todavía pueden fracasar y no lograr una buena respuesta inmune. Para estas empresas, gobiernoes e inversores fue una apuesta muy jugada, alguno saldrá perdiendo.

Sanofi, por ejemplo, no estaría consiguiendo buenos resultados y recién podría enviar resultados para fines de 2021.

Cuando las cosas salen bien

Pero quedarnos con la idea de que fue el capitalismo el que nos salvó es muy simple, tonta, infantil, porque no fue sólo eso. Primero porque no estamos salvados (todavía) de esta pandemia.

Pero especialmente porque fue la combinación de humanidad con negocio, no fue sólo negocio ni mucho menos buenas ondas, no, fue la combinación de necesidad, conocimiento, investigación, desarrollo, ciencia, negocios, dinero, fondos, especulación, y hasta un poco de egoísmo lo que nos estaría salvando.

Sin la combinación del valor humano junto al negocio esto hubiese derivado en un «estará cuando se terminen los estudios, en dos años» o peor.

Tampoco esto va a limpiar la imagen de la industria. Han hecho suficiente como para lavar un poco la cara pero también como para que nunca nos olvidemos de los precios que ponen a los medicamentos cuando NO hay competencia.

En este caso ninguna puede producir la cantidad que se necesita por ende ninguna puede monopolizar la cura. Es lo que nos está salvando realmente. Tampoco estan a la altura de cartelizarse porque muchos de los «inversores» son estados por lo que el precio le pone un poco ese control.

Si de todas estas empresa tan sólo una hubiese logrado una vacuna aceptable la historia sería muy distinta ¿O no? Es posible también, que si tan sólo una lo hubiese logrado, algún estado mandara todo al cuerno y violara la patente (algo con lo que comulgo en estos casos) pero, por lo visto, no fue necesario (todavía, siempre hay que hablar en potencial aquí :P).



Fuente: Fabio